El caracol Drymaeus currais es nativo de las Ilhas dos Currais y se restringe a ese lugar, por lo que está en peligro de extinción. Foto: André Filgueira/Sucom - UFPR
Traducción de Melissa Maciel Paiva (texto) y Rebeca Custódio (subtítulos de galeria) publicada en julio de 2023 | Texto original en portugués

El Parque Nacional Marino de las Islas Currais, situado en la costa de Paraná, un estado del sur de Brasil, es el hábitat de una especie de caracol descubierta por investigadores de la Universidad Federal de Paraná (UFPR). Nombrado Drymaeus currais en honor al parque, el invertebrado es nativo de la isla de Paraná y se restringe a este lugar, motivo por el cual esta especie está en peligro de extinción. El estudio realizado por los investigadores, publicado en la revista científica Papéis Avulsos de Zoologia, del Museo de Zoología de la Universidad de São Paulo (USP), revela que la especie es el resultado de un proceso evolutivo que la distinguió del Drymaeus castilhensis, un molusco originario de la Islas Castilho, localizada a aproximadamente 70 kilómetros al norte del parque.

Aunque la concha rayada sea muy similar a la del Drymaeus castilhensis, un estudio anatómico complementario reveló significativas diferencias que permitieron la separación de las especies. Las principales características propias de la especie se observaron en los órganos genitales e intestinales. La investigación está dirigida por el profesor Carlos Eduardo Belz, del Centro de Estudios del Mar (CEM) y por el investigador Marcos de Vasconcellos Gernet, del Programa de Posgrado en Zoología de la UFPR, en colaboración con el profesor Luiz Ricardo Simone, de la USP.

“Debido a la similitud visual con el Drymaeus castilhensis, nos pareció que era la misma especie y nos quedamos intrigados. Los moluscos terrestres son organismos muy sensibles, así que resulta difícil imaginar que un individuo pueda haber llegado a la región flotando en algo o transportado por aves marinas”, explica Belz. Cuando los científicos identificaron moluscos terrestres en un lugar que tiene una amplia variedad de invertebrados marinos, tuvieron curiosidad por entender el origen de estos animales y cómo llegaron a la isla.

El caracol terrestre, que tiene una concha de aproximadamente dos centímetros, fue descubierto en los troncos y hojas de los árboles y en las bromelias en una zona de sombra de las costas rocosas de las Islas Currais.

La evidencia indica que el invertebrado inició el proceso de especiación, es decir, de evolución, hace cientos de años, cuando el mar retrocedía mucho más a lo largo de toda la costa brasileña.

“En aquella época, las Islas Currais no eran un archipiélago y pertenecían al continente. Es probable que especies similares circularon por esta región y, con el avance del mar y la línea de playa, las islas se quedaron aisladas y también aislaron a esta población de moluscos”, dice el profesor. Tras cientos de años de reproducción de los animales entre sí, se produjo la división de los linajes.

Los caracoles de la especie dependen de la humedad del clima

Según Gernet, uno de los aspectos más interesantes y, a la vez, preocupantes del descubrimiento de la especie es el hecho de que su hábitat se reduzca a un entorno insular tan reducido.

GALERÍA | Conozca el hábitat del Drymaeus castilhenses

 

Visión del Archipiélago de Currais, formado por tres islas y arrecifes a diez kilómetros de la costa de Pontal de Paraná (PR)
El archipiélago fue convertido en el Parque Nacional Marino de las Islas de Currais por una Ley Federal en junio de 2013. Es el único de este tipo fuera del Nordeste brasileño
Piquero adulto (a la izquierda) junto a un cachorro en un área de anidamiento de la especie en las Islas de Currais
Según los científicos de la UFPR, el equilibrio del ecosistema que sostiene la existencia del caracol es frágil, y cambios pueden llevar a la extinción de la especie, sobre todo si se reduce la humedad en la región (como, por ejemplo, con un incendio)
Las Islas de Currais agrupan nidos de aves ( se estima que alrededor de 8 mil habitan la región), además de que sus arrecifes son hábitat de animales marinos en peligro de extinción, como Mero, el pez óseo más grande del Atlántico Sur
Las Islas de Currais agrupan nidos de aves, se estima que alrededor de 8 mil habitan la región, además de que sus arrecifes son hábitat de animales marinos en peligro de extinción, como el mero, el pez óseo más grande del Atlántico Sur
En la imagen, el investigador Marcos de Vasconcellos Gernet, del Programa de Posgrado en Zoología de la UFPR; y el profesor Carlos Eduardo Belz, del Centro de Estudio del Mar de la UFPR, que investigan la región desde 2017
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Visión del Archipiélago de Currais, formado por tres islas y arrecifes a diez kilómetros de la costa de Pontal de Paraná (PR)
El archipiélago fue convertido en el Parque Nacional Marino de las Islas de Currais por una Ley Federal en junio de 2013. Es el único de este tipo fuera del Nordeste brasileño
Piquero adulto (a la izquierda)  junto a un cachorro en un área de anidamiento de la especie en las Islas de Currais
Según los científicos de la UFPR, el equilibrio del ecosistema que sostiene la  existencia del caracol es frágil, y cambios pueden llevar a la extinción de la especie, sobre todo si se reduce la humedad en la región (como, por ejemplo, con un incendio)
Las Islas de Currais agrupan nidos de aves ( se estima que alrededor de 8 mil habitan la región), además de que sus arrecifes son hábitat de animales marinos en peligro de extinción, como Mero, el pez óseo más grande del Atlántico Sur
Las Islas de Currais agrupan nidos de aves, se estima que alrededor de 8 mil habitan la región, además de que sus arrecifes son hábitat de animales marinos en peligro de extinción, como el mero, el pez óseo más grande del Atlántico Sur
En la imagen, el investigador Marcos de Vasconcellos Gernet, del Programa de Posgrado en Zoología de la UFPR; y el profesor  Carlos Eduardo Belz, del Centro de Estudio del Mar de la UFPR, que investigan la región desde 2017
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Incluso la sequía que sufre el estado de Paraná es una situación de riesgo para estos caracoles, que dependen de la humedad para sobrevivir, y en la isla, básicamente a la que tienen acceso proviene de la lluvia. «Los individuos se limitan a esta isla, siquiera en las otras islas del mismo archipiélago se encontraron ejemplares de la especie. Por lo tanto, este pequeño entorno es extremadamente importante para la conservación de los animales de esta clase. Cualquier interferencia o desequilibrio que se produzca en esta isla, como la quema de la vegetación, provocará la desaparición de la especie», explica Genet.

El género Drymaeus pertenece a la familia bulimulidae, moluscos gasterópodos como los caracoles y las babosas, y tiene cerca de 300 especies, 49 de las cuales se encuentran en Brasil. El caracol terrestre descrito por el equipo es exclusivo del Archipiélago de Currais y fue encontrado en una zona de sombra, habitando troncos y hojas de la vegetación arbórea del bosque y en las bromelias de las costas rocosas de la región.

El descubrimiento del molusco es importante para la biodiversidad del litoral del estado de Paraná y evidencia que el entorno favorece el proceso de aparición de nuevas especies. Según los investigadores, el estudio, iniciado en 2017, apunta a la existencia de diferencias anatómicas entre dos poblaciones que tienen conchas casi indistinguibles y, por tanto, indica la necesidad de explorar al máximo características que vayan más allá de las conchas en estos organismos.

Cómo las Islas Currais se convirtieron en un parque marino nacional

Creado en 2013, el Archipiélago de Currais es el tercer Parque Nacional Marino de Brasil. La zona es extremadamente importante para la biodiversidad marina del litoral de Paraná, pese a ser poco conocida por la población y aún no ser objeto de muchos estudios.

El archipiélago está situado en la porción central del litoral del estado de Paraná, frente al Atlántico Sur en la porción este del estado, aproximadamente a seis millas náuticas del municipio de Pontal do Paraná. Formado por un conjunto de tres pequeños islotes rocosos, el 81% de su superficie total representa la Isla do Grapirá, que tiene 1.357,7 hectáreas.

Para Belz, la descripción de nuevas especies endémicas de una isla relativamente pequeña refuerza la necesidad de protección ambiental del archipiélago de Currais. «El hecho de que esta nueva especie esté en un Parque Nacional Marino de Paraná es muy importante. Hay todavía poco conocimiento producido sobre ello, esto añade valor al parque, que necesita apoyo y difusión».

Traducción de Melissa Maciel Paiva (texto) Rebeca Custódio (subtítulos de galeria)
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